sábado, 19 de agosto de 2023

Osvaldo Bayer


Osvaldo Bayer fue un historiador, escritor, periodista, filósofo, pensador, intelectual, profesor, sindicalista y activista por los derechos humanos argentino que nació el 18 de febrero de 1927 en Santa Fe (argentina) y falleció el 24 de diciembre de 2018 en Buenos Aires (Argentina).






Tango y anarquía.
Música para los ideales.
Igualdad en libertad.
Cantar a la madre pobre y soltera del barrio, al niño con hambre, al obrero preso.
El canto y el baile como protesta.
La palabra.
La música.
La poesía para cantar el derecho al trabajo, al amor a la familia, a la compañera de vida y a los ideales.
Fraternidad... Todos los hombres somos hermanos,
por eso no puede haber pobres ni ricos.
El barrio, el baile en la calle,
la caricia del arte contra la explotación del hombre por el hombre.
Tangos anarquistas.
La voz del pueblo.
Los mártires de la lucha cantados por las obreritas.
La protesta en las calles, el dolor de la derrota, pero los ideales.
Poner el pecho por los demás, por un pan digno para todos y flores para el futuro.





viernes, 18 de agosto de 2023

Margarita Manso








Las Sinsombrero fueron un grupo de mujeres de espíritu libre, inteligentes, creativas, artistas e intelectuales que intentaron quitarse el corsé de la censura y el machismo desfasado y recalcitrante de la sociedad en la que vivían, la cual pretendía que la sociedad en general y las mujeres en particular (nada nuevo que no estemos reviviendo hoy en día) llevasen una vida triste, gris, sombría y a poder ser en silencio.

Estas mujeres fueron relegadas al olvido en los libros de historia y de texto, borrando su herencia artística y su lucha por conseguir un cambio en la cultura, en los derechos y en la justicia de España.

Afortunadamente las estamos volviendo a recuperar para darles el sitio que siempre han merecido y entre estas mujeres estaba Margarita Manso, pintora vallisoletana que nació el 26 de noviembre de 1908, perteneciente a la llamada Generación del 27.

Siendo muy pequeña, se quedó sin su padre, hecho que la marcará toda la vida, ya que ello conllevó a que su madre, lejos de volver a casarse para que su nuevo marido se encargarse de mantenerla a ella y a sus hijas, monta un taller de costura y se convierte en un ejemplo para Margarita de mujer independiente y autónoma.

Estudiante de arte y cosmopolita, ingresó como estudiante en la Academia de San Fernando en Madrid, donde tuvo como profesor a Julio Romero de Torres y allí conoció a Maruja Mallo y a Salvador Dalí, quien le presentó a Federico García Lorca. Su amistad fue tan profunda que aparte de ser confidentes, Federico le dedicó el poema Muerto de amor del Romancero gitano y su muerte supuso un durísimo golpe para la pintora española.

EL PANTEÓN DE HOJALATA
(su obra más reconocida)

Se casó por vez primera en 1933 con el pintor malagueño Alfonso Ponce de León, que aunque no tenían las mismas ideas políticas (él era un reconocido falangista) fue su gran amor, su inspiración y musa de muchas de sus pinturas, pero la felicidad le duró poco ya que en 1936 la vida de Ponce de León le es arrebatada al inicio de la Guerra Civil Española y Margarita cae en una profunda depresión, ya que con la muerte de su marido, muere también una parte de ella, por lo que decide huir a Italia durante un año, regresando en 1937 nuevamente a España, donde se dedicó a ilustrar carteles para obras de teatro.

Tristemente hay muy pocos registros de sus trabajos artísticos que fueron inspirados por el movimiento surrealista de Dalí y el estallido de la Guerra Civil significó la desaparición de la gran mayoría de sus obras.

LA CAMPESINA

En 1940 se casa con el doctor Enrique Conde Gargollo, afín a la dictadura de Franco con quien tiene tres hijos y quien termina de sepultar completamente a la mujer libre, alegre, intensa y audaz, renunciando por completo a su pasado, convirtiéndose en una mujer gris al igual que la España franquista en la que vivía.

Falleció muy joven, el 28 de marzo de 1960 en Madrid, con tan solo 51 años, y se fue ocultando a su círculo más cercano su verdadera identidad, su verdadera forma de ser, de sentir y de pensar, se fue sin que llegasen a conocer a la mujer artista, misteriosa, transgresora, osada, atrevida y valiente que fue Margarita.

Se fue una mujer desconocida a la que las sombras y el silencio desdibujaron la realidad de su personalidad, se fue una mujer obviada e invisibilizada por la historia y el arte relegándola al papel de musa y anulando su faceta artística, se fue una mujer extraordinaria, provocadora, inquietante, que luchó contra la desesperanza ansiando su libertad, la libertad de sus pensamientos, por eso se quitó el sombrero, para que las ideas fluyesen sin límites, volasen a todos los rincones y no se quedasen encarceladas en el ostracismo más absoluto que se vive en las dictaduras. 



domingo, 13 de agosto de 2023

Maruja Mallo





"Un día se nos ocurrió a Federico (García Lorca), a Dalí, a Margarita Manso y a mí quitarnos el sombrero porque decíamos que parecía que estábamos congestionando las ideas, y atravesando la Puerta del Sol nos apedrearon llamándonos de todo".

Así narraba Maruja Mallo la anécdota que daría nombre décadas después a una generación de mujeres nacidas entre 1898 y 1914 que decidió hacer de este gesto un modo de reivindicar su papel intelectual en un mundo dominado por hombres... Las Sinsombrero.

Un grupo de mujeres intelectuales y artistas españolas que reflejaron en sus obras nuevos conceptos de modernidad, con un pensamiento rompedor y abierto, y que fueron clave en la promoción de la cultura y la lucha por los derechos de las mujeres en un contexto social y político muy restrictivo, reclamando su autonomía e independencia, al igual que una formación intelectual igualitaria con respecto a los hombres.

Hoy quiero empezar esta serie recordando a cada una de ellas, para que no se nos olviden sus nombres como quisieron hacerlo tras la guerra civil, silenciándolas y borrándolas de los libros de historia.

Empiezo con Maruja Mallo (nacida como Ana María Gómez González)... pintora, escritora y poetisa gallega, que nació el 5 de enero de 1902 en Viveiro (Lugo, Galicia) y que fue conocida por su pintura surrealista y por su estilo único y vanguardista, siendo una de las principales artistas de la Generación del 27.

Fue la cuarta hija de los catorce que tuvo el matrimonio formado por Justo Gómez Mallo y María del Pilar González Lorenzo, utilizando el segundo apellido de su padre en su nombre artístico al igual que lo hizo su hermano, el escultor Cristino Mallo.

Recibió una educación basada en la igualdad de hombres y mujeres, disfrutando de una libertad a la que no tenían acceso las niñas de aquella época.

Su padre, al detectar el interés de su hija por el arte la matriculó en la Escuela de Artes y Oficios de Avilés, a dónde se trasladó toda la familia cuando Maruja tenía 11 años, dando así comienzo a la carrera de una de las pintoras más influyentes e importantes del siglo XX. 

En 1922 llegó al Bellas Artes en Madrid, siendo la primera mujer en ser admitida en la academia y en aprobar los exámenes para Bellas Artes, academia que abandonó por su encorsetado sistema, aunque en ella conoció a quien pasaría a ser uno de sus amigos más importantes a lo largo de su vida: Salvador Dalí,quien le presentó a otros artista coetáneos como Federico García Lorca o Luis Buñuel.

Fue en Madrid donde conoció y entabló una grandísima amistad con Concha Méndez, Margarita Manso y María Zambrano.

Además de asistir a la Academia de Bellas Artes también trabajó en revistas literarias como La revista de Occidente fundada por el filósofo y ensayista José Ortega y Gasset, el cual quedó impresionado por las ilustraciones que Maruja hacía para la revista y le montó una exposición dedicada a la obra de la pintora gallega en la sede de la revista de Madrid.

Tras el éxito de la exposición, el reconocimiento como artista de Maruja Malló comenzó y ya fue imparable.

Posteriormente se trasladó a París, donde entró en contacto con figuras del mundo del arte y el surrealismo, como Pablo Picasso, Joan Miró, Paul Éluard y André Breton con los que participaba en tertulias

Colaboró intensamente con Rafael Alberti, a su vuelta a Madrid se relacionó con Miguel Hernández, al que influyó de tal manera que a ella se deben las cuatro composiciones que el poeta escribió en El rayo que no cesa

Al estallar la Guerra civil huyó a Portugal, donde fue recibida por la poeta y Premio Nobel chilena Gabriela Mistral, quien en aquel momento era embajadora de Chile en Portugal, y quien poco tiempo después le ayudó a trasladarse a Buenos Aires iniciando así su exilio

En Argentina recibió un rápido reconocimiento a su obra, dedicándose a viajar para exponer su arte y dar conferencias, viviendo entre Uruguay y Buenos Aires, diseñando y pintando, realizando exposiciones en París, Brasil y Nueva York, donde fijo su residencia en 1949 hasta 1962, momento en el que regresó a España tras veinticinco años de exilio


Su trabajo se caracteriza en un estilo único y vanguardista que incorpora elementos del surrealismo y cubismo, por su enfoque en la exploración de la identidad, la psicología y la liberación de las convenciones sociales y artísticas presentando una combinación de formas abstractas, colores vibrantes y elementos figurativos, creando un lenguaje visual distintivo y explorando temas relacionados con la identidad, la feminidad y la naturaleza

Su estilo pasó por dos etapas diferentes, una primera, en los años 20, más colorista con temáticas mágicas y optimistas y otra segunda en los años 30, más triste, gris, apagada y caótica, incorporando a sus pinturas materiales orgánicos como la ceniza o la cal, recuperando posteriormente su equilibrio y armonía, desempeñando su arte en una pintura figurativa.

Además de su labor como pintora, Maruja Mallo también se aventuró en la escritura, escribiendo ensayos y poemas que reflejaban sus inquietudes artísticas y su filosofía personal, reflejando su compromiso con la lucha por la igualdad de género y la liberación de las mujeres en una sociedad patriarcal.

A pesar de su contribución significativa al arte y la cultura española, Maruja Mallo fue marginada y pasó por muchos momentos de censura debido a su estilo vanguardista y su enfoque en la exploración de temas controvertidos, aunque con el tiempo, su legado y su trabajo en el arte surrealista ha sido reconocido en todos los rincones del mundo.

En 1982 recibió la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes concedida por el Ministerio de Cultura, además de recibir en años posteriores la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid y la Medalla de Galicia.

Maruja Mallo o Marúnica como ella misma se presentaba a los demás, fue uno de los espíritus más libres, creativos y excéntricos de la llamada Generación del 27, transformadora del papel de la mujer en aquellos años, que vivió grandes y apasionados amores y falleció el 6 de febrero de 1995 en Madrid.