El cuerpo donde habito es un libro de microcuentos que se van escribiendo desde la piel, el sueño y la memoria. Cada uno es una grieta por la que entra la luz, una palabra que se atreve a decir lo que muchas veces se calla.
A través de ellos recorreré el cuerpo como territorio, la herida como aprendizaje, el amor como refugio y la identidad como acto consciente. Hay silencio, deseo, resistencia y ternura... hay mujeres que caminan, que aman, que se nombran y que se quedan.
Este es un libro para leerse despacio, como quien se reconoce en un espejo... porque habitar el cuerpo también es una forma de escribir el mundo.
I. EL DESPERTAR
1.
Soñé que mi nombre flotaba sobre el agua.
Cada vez que alguien lo pronunciaba, el lago cambiaba de color y yo aprendía a respirar debajo.
SsJ
2.
La noche me habló con voz de mujer antepasada.
Me dijo que no tuviera miedo de la oscuridad, porque allí también nacen las flores.
SsJ
3.
Crecí dentro de una casa hecha de relojes rotos.
Por eso aprendí pronto que el tiempo no siempre avanza... a veces simplemente recuerda.
Había pájaros viviendo en mi pecho.
No cantaban, pero batían las alas cada vez que el mundo intentaba encerrarme.
5.
El sueño se me quedó corto y tuve que inventar otro.
6.
Me dormí siendo una y desperté siendo muchas.
Todas yo.
Todas vivas.