Mostrando entradas con la etiqueta Premio Cervantes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Premio Cervantes. Mostrar todas las entradas

viernes, 18 de octubre de 2024

José Jiménez Lozano

José Jiménez Lozano fue un destacado escritor, periodista y ensayista español que nació el 13 de mayo de 1930 en Langa (Ávila, Castilla y León) y falleció el 9 de marzo de 2020 en Valladolid (Castilla y León). Fue un narrador de lo esencial, un escritor que caminaba entre lo visible y lo invisible con la naturalidad de quien entiende que el verdadero arte está en lo simple, pero también en lo profundo. Su obra destila esa Castilla de páramos y cielos abiertos, donde lo pequeño guarda las respuestas a las grandes preguntas.
Su prosa no busca deslumbrar, sino acompañar. Cada frase, como una obra de lana tejida con paciencia, revela historias de seres anónimos, de místicos silenciosos, de campesinos y monjes, de mujeres y hombres que no figuran en los libros de historias, pero cuya existencia toca algo sagrado. Jiménez Lozano tenía el don de hacer que lo invisible se volviera palpable, de descubrir en lo ordinario la chispa de lo eterno.
En sus novelas, cuentos y ensayos, los temas que trataba (la religión, la libertad, la conciencia), nunca eran tratados con grandilocuencia, sino con una serenidad que invitaba a la reflexión.
Fue un escritor espiritual, pero no en el sentido de la prédica, sino del hombre que ha visto más allá de lo tangible y ha vuelto para contarlo con palabras sencillas. Y tal vez por eso, en 2002, fue galardonado con el Premio Cervantes, como reconocimiento a una obra que no se conforma con el ruido del presente, sino que dialoga con la profundidad de los siglos.
José Jiménez Lozano es en esencia, un escritor que hizo de la quietud una forma de revelación. Leemos sus palabras, y al hacerlo, sentimos que las cosas más sencillas (un atardecer, una conversación, una mirada), en realidad contiene todo el misterio del mundo.






En realidad, tenemos necesidad de toda la belleza del mundo para poder soportar la brutalidad de la historia humana y hasta los arañazos y desgarros de una vida en sociedad cada vez más hosca.





jueves, 14 de diciembre de 2023

María Zambrano



Las Sinsombrero son las mujeres silenciadas de la Generación del 27 que participaron en la modernización social y cultural de España en los años 20 y 30, aunque muchas de ellas han sido olvidadas en los libros de texto y de historia y cuando se las nombra es con puntos ciegos y mudos que hay que completar para poder contar la verdad, la historia entera de estas mujeres que entraron sin complejos en el mundo artístico e intelectual de una época difícil, poco propicia para que consiguiesen hacer oír su voz, y en la que desafiaron las tradiciones sociales y culturales del país.

"Prefiero una libertad peligrosa a una servidumbre tranquila"

Para conocer bien este país llamado España, hay que conocer la historia de cada una de ellas, como la de María Zambrano Alarcón, intelectual, filósofa y ensayista española nacida el 22 de abril de 1904 en Vélez (Málaga), hija de dos maestros, y posiblemente, una de las pocas mujeres que han logrado un reconocimiento significativo tanto en el campo de la filosofía, como en el campo cultural de este país.

Proveniente de una familia de intelectuales, su entorno familiar ejerció gran influencia en su desarrollo intelectual y artístico, y a lo largo de su vida pasó por distintas etapas filosóficas, desde el racionalismo inicial hasta una orientación más mística y metafísica posterior.

“La paz es mucho más que una toma de postura, es una auténtica revolución, un modo de vivir, un modo de habitar el planeta, un modo de ser persona”

En 1908 se trasladó con su familia a Madrid, pero al año siguiente se fueron a vivir a Segovia al conseguir su padre la cátedra de Gramática Castellana en la Escuela Normal de Maestros de la ciudad y allí pasó María su adolescencia, comenzando en 1913 su bachillerato en el Instituto de Segovia, donde solo ella y otra chica representaban al género femenino estudiando.

“La razón como esperanza. Pero a costa de cuánta renuncia. Y quién le consolará al poeta del minuto que pasa, quién le persuadirá para que acepte la muerte de la rosa, de la frágil belleza de la tarde, del olor de los cabellos amados...”

Fue allí, en Segovia donde María tuvo su primer amor con su primo carnal Miguel Pizarro entre 1917 y 1921, año en el que la familia intervino ya que no le parecía bien la relación y Miguel fue enviado a Japón como profesor de español en la Universidad de Osaka.
Tras un primer momento de desolación, la obligada ruptura de su relación con su primo la llevó a vivir una nueva relación amorosa, recogida en su epistolario, con Gregorio del Campo, de la que nacería un bebé que murió al poco tiempo.

“La palabra de la poesía temblará siempre sobre el silencio y sólo la órbita de un ritmo podrá sostenerla”

En 1924 su familia se trasladó de nuevo a Madrid donde María se matriculó por libre en la Facultad de Filosofía y Letras, asistiendo a clases impartidas por el teólogo y filósofo García Morente, del catedrático Julián Besteiro, del historiador del arte Manuel Bartolomé Cossío y del filósofo Xavier Zubiri en la Universidad Central de Madrid donde conoció al filósofo y ensayista Ortega y Gasset en un tribunal de exámenes.
En 1927 fue invitada a la tertulia de la Revista de Occidente, círculo en el que a pesar de su juventud asumió un papel de mediadora entre Ortega y Gasset y algunos escritores jóvenes como Antonio Sánchez Barbudo o José Antonio Maravall, y también tuvo la oportunidad durante sus años de estudio de sumergirse en los círculos intelectuales de la época y entablar amistad con otros escritores y artistas como Federico García Lorca, Pedro Salinas y Miguel Hernández.

"Convivir es compartir el pan y la esperanza"

A partir de 1928 comenzó su doctorado e ingresó en la Federación Universitaria Escolar (FUE) donde comenzó a colaborar en la sección "Aire Libre" del periódico madrileño El Liberal, además de impartir clases de filosofía en el Instituto Escuela, clases que se vieron interrumpidas por una recaída en su ya frágil salud, en este caso por contraer tuberculosis, aunque no llegó a interrumpir en ningún momento sus colaboraciones con la FUE.

“La mujer camina en su evolución, adquiere personalidad día por día, anda y se esfuerza, aborda de frente los problemas, da la cara a la vida” 

Fue durante esta etapa de su vida cuando comenzó a escribir sus primeros ensayos y artículos, mostrando un gran interés por la filosofía, la literatura y el arte, y comenzando a desarrollar un estilo de escritura caracterizado por su profundidad y capacidad para abordar temas complejos de manera accesible.

“Fui lo que nunca pude dejar de ser”

En 1931 fue nombrada profesora auxiliar de Zubiri en la cátedra de Historia de la Filosofía en la Universidad Central y durante esa época inició su inconclusa tesis doctoral sobre "La salvación del individuo en Spinoza".
Integrada en el aparato de la coalición republicano-socialista, asistió a la proclamación de la Segunda República Española en la Puerta del Sol el 14 de abril de 1931, aunque no aceptó la oferta de una candidatura a las Cortes como diputada por el PSOE.

Si esta paloma se quema,
no es solo en la zarza ardiente
sino bebiendo en una fuente
que corre entre la alhucema.

Fuente viva y con amor
que va hacia la noche oscura,
pero nace de la pura
claridad de un ancho frescor

de Misericordia que es llave
del mejor humano
y tierra y sol de sus mies.

Y esta paloma en su vuelo
lleva un aire castellano
por lo universal del cielo.

En marzo del año siguiente, la cercanía profesional e intensa colaboración con José Ortega y Gasset la llevó a acometer el que muy pronto descubriría y denominaría como el "peor error político" de su vida: la firma del Manifiesto y creación del Frente Español, plataforma a la que intentaría sumarse José Antonio Primo de Rivera sin llegar a conseguirlo debido a la oposición personal de María, al darse cuenta esta del perfil fascista del colectivo, disolviendo ella misma el incipiente movimiento, aunque no pudo evitar sin embargo, que los estatutos de aquella empresa orteguiana y las siglas FE fuesen usadas por la Falange Española.
Desilusionada con la política de partidos, a excepción de su fidelidad a la República durante la Guerra Civil, en adelante, Zambrano encauzaría su inquietud política al ámbito del pensamiento.

"Bajo los más fríos y claros pensamientos corren, a veces, los sentires más apasionados"

Aquel mismo año, conoció a través de su amiga Maruja Mallo en la tertulia de Valle Inclán al escritor Rafael Dieste que se convirtió en uno de sus mejores amigos, y junto a él y otros jóvenes de ese grupo como Luis Cernuda y el que más tarde sería su marido, el diplomático Alfonso Rodríguez Aldave, participó en algunas de las Misiones Pedagógicas, además de colaborar en los cuatro círculos culturales que frecuentaba: la Revista de Occidente, la poética reunión de artistas e intelectuales de la Generación del 27 en la revista Los cuatro vientos, la juvenil Hoja Literaria y la revista cultural del escritor José Bergamín, Cruz y Raya, en cuyas tertulias conoció a Miguel Hernández.

"El peligro para la vida es asfixiarse bajo el peso de la existencia"

En el comienzo del curso de 1935, María inició su tarea de profesora de filosofía en la Residencia de Señoritas y en el Instituto Cervantes, en el que Antonio Machado ocupaba la cátedra de francés.
En septiembre de 1936 contrajo matrimonio con el historiador Alfonso rodríguez Aldave, recién nombrado secretario de la Embajada de España en Chile, país al que viajaron al mes siguiente, haciendo escala en La Habana donde conoció al que sería, quizá su mejor amigo, el poeta, ensayista y pensador cubano José Lezama Lima.

"Sólo en soledad se siente la sed de la verdad​"

Ocho meses después, en plena guerra civil española, regresan a España,el mismo día en que cae Bilbao y comienza la diáspora intelectual española, incorporándose su marido al ejército y colaborando ella en defensa de la República desde el consejo de redacción de Hora de España y participando en el II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura celebrado en Valencia, donde conoció a Octavio Paz, Elena Garro, Alejo Carpentier y Simone Weil.

“El arte parece ser el empeño por descifrar o perseguir la huella dejada por una forma perdida de existencia”

En 1938 se trasladó con su familia a Barcelona, en cuya universidad llegaría a impartir un curso pero en enero del año siguiente Barcelona cae y es derrotada y María decide exiliarse cruzando la frontera francesa en compañía de su madre (su padre había fallecido el año anterior), su hermana Araceli y el marido de esta junto a otros familiares, y es allí, en Francia, donde se reencontraría con su marido, desde donde, tras una breve estancia en París, parten para México invitados por la Casa de España, recalando antes en Nueva York y La Habana, donde fue invitada como profesora de la Universidad y del Instituto de Altos Estudios e Investigaciones Científicas.

“La poesía busca realizar la inocencia, transformarla en vida y conciencia: en palabra, en eternidad”

De Cuba pasó a México, donde fue nombrada profesora en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo de Morelia, lo que supuso para María un pequeño exilio dentro del gran exilio que estaba viviendo, provocando que abandonase México, viviendo los siguientes años entre Puerto Rico y Cuba, donde trabajó con intensidad en seminarios y ciclos de conferencias, mientras paralelamente continuaba publicando artículos y libros.

"La actitud de preguntar supone la aparición de la conciencia"

La II guerra mundial le impide reunirse con su madre enferma que sobrevivía en el París ocupado por los nazis junto a su hija Araceli que se había quedado viuda, ya que su marido, Manuel Muñoz, miembro del gobierno de Azaña había sido detenido por la Gestapo, torturado y extraditado a España donde sería fusilado.

"Todo extremismo destruye lo que afirma"

Liberada la capital francesa, los lentos trámites de su visado harán que cuando María llegue a París su madre ya esté enterrada y su hermana, que se encontraba "enterrada en vida", le hizo a María tomar la decisión de no separarse más de su hermana, instalándose junto a ella en un apartamento de París, hogar al que meses después llegó el marido de María lo que hizo que la convivencia entre los tres fuese insoportable e insostenible, por lo que las dos hermanas juntas y unidas hasta el final de sus días se trasladaron a La Habana, pero al ser su situación económica bastante crítica deciden volver a Europa, donde su condición continua de destierro les empieza a obsesionar, ya que después de instalarse en Roma, el gobierno italiano les niega prolongar sus permisos de residencia, por lo que retornan nuevamente a París donde María trabó amistad con el dramaturgo, ensayista, filósofo y periodista Albert Camus.

"Todo lo que el hombre quiere, primero lo sueña"

Tras volver por muy poco tiempo a La Habana, las hermanas Zambrano regresan a Roma donde pasarían una larga temporada y donde María vivió una fecunda amistad con intelectuales italianos.
Los siguientes años fueron un poco caóticos debido a los continuos cambios de residencia que realizó entre Italia, Francia, Grecia y Suiza, mientras se divorció de su marido y falleció su hermana.

"A vosotros, los muertos, os dejarán sin tiempo; a nosotros, los supervivientes, nos dejarán sin lugar"

El deterioro de su salud le hizo en 1981 asentarse en Ginebra, donde la colonia asturiana en esa ciudad la nombró Hija adoptiva del principado de Asturias, el primero de una larga aunque tardía lista de reconocimientos.
Ese mismo año fue reconocida con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en su primera edición, a la vez, que el ayuntamiento de Vélez-Málaga, su ciudad natal, la nombra Hija Predilecta y al año siguiente la Junta de Gobierno de la Universidad de Málaga la nombra Doctora Honoris Causa.

"La cultura es el despertar del hombre"

En noviembre de 1984 María Zambrano regresa por fin a España tras casi medio siglo de exilio, instalándose en Madrid, ciudad de la que saldría en muy pocas ocasiones, aunque en esta última etapa de su vida, su actividad intelectual fue bastante abundante, lo que le permitió reencontrarse con su país y su gente, participando activamente en el ámbito cultural y académico del país.
Durante esta etapa se dedicó a la escritura abordando cuestiones como la memoria, el tiempo y la trascendencia, explorando la relación entre el individuo y el cosmos.

Que todo se apacigüe como una luz de aceite.
Como la mar si sonríe,
como tu rostro si de pronto olvidas.
Olvida porque yo he olvidado
ya todo. Nada sé.
Cerca de ti nada sé.
Nada sé bajo tu sombra, amarilla
simiente del árbol del olvido.
Y todo volverá a ser como antes.
Antes, cuando ni tú ni yo habíamos nacido.
Pero, ¿nacimos acaso?... O tal vez, no
todavía no.
Nada, todavía nada. Nunca nada.
Somos presente sin pensamientos.
Labios sin suspiros, mar sin horizontes,
como una luz de aceite se ha extendido el olvido

Continuaron sus reconocimientos oficiales siendo nombrada en 1985 Hija Predilecta de Andalucía, en 1987 se constituye en Vélez-Málaga la Fundación que lleva su nombre y en 1988 se le concede el Premio Cervantes, siendo la primera mujer a la que se le concede este premio.

Falleció el 6 de febrero de 1991 en Madrid y fue enterrada entre un naranjo y un limonero en el cementerio de Vélez-Málaga, donde luego se trasladaron también los restos mortales de su madre y su hermana.
En su lápida puede leerse a modo de epitafio el verso del Cantar de los Cantares: «Surge amica mea et veni» (Levántate, amiga mía, y ven).

"Escribir es defender la soledad en que se está"

Tras su muerte siguió recibiendo reconocimientos como los de Hija Predilecta de la provincia de Málaga en 2002, en 2006 el Ministerio de Fomento bautizó con su nombre la Estación Central de Ferrocarril de Málaga, en 2008 se botó el buque remolcador de salvamento marítimo, María Zambrano (BS-22), en 2017 el Pleno del Ayuntamiento de Segovia aprobó por unanimidad la concesión del título de Hija Adoptiva y Predilecta de Segovia, y también lleva su nombre la Biblioteca Central de Filología y Derecho de la Universidad Complutense de Madrid, el campus universitario de Segovia y una calle del barrio de Las Galeras de las Palmas de Gran Canaria.

"Pensar es, ante todo, descifrar lo que se siente"

María Zambrano demostró siempre, a lo largo de su vida, una asombrosa fortaleza y abordó a lo largo de su vida temas filosóficos desde una perspectiva existencial y poética, explorando en sus obras la condición humana, la libertad, la razón y la búsqueda de sentido en un mundo marcado por la tragedia y la injusticia.
Será recordada como una pensadora original que fusionó la filosofía, la poesía y la reflexión política en un intento de comprender la realidad humana en contexto difíciles.
Su legado continúa hoy en día siendo objeto de estudio y análisis en la filosofía contemporánea y la literatura española y su contribución al pensamiento filosófico y cultural sigue siendo de gran relevancia.

La lectura nos brinda un silencio que es un antídoto para el ruido que nos rodea.



lunes, 14 de octubre de 2019

Juan Marsé

Juan Marsé Carbó es un novelista español de la llamada Generación de los 50 que nació el 8 de enero de 1933 en Barcelona y fallece el 18 de julio de 2020 en Barcelona.
Recibió el Premio Cervantes en 2008.






Por cada gota de su virginal sangre derramada
nacerían flores de libertad y de cultura.





Gonzalo Torrente Ballester

Gonzalo Torrente Ballester fue un profesor y escritor español que nació el 13 de junio de 1910 en Serantes (Ferrol, A Coruña) y falleció el 27 de enero de 1999 en Salamanca.
Fue galardonado con el premio Cervantes, el premio Príncipe de Asturias de las Letras y el premio Nacional de Narrativa.






A ti, querida Mariana -le respondía Fernando-, te lleva el ímpetu, ya que no la esperanza. Yo, que no soy impetuoso, soy desesperado. ¡Si supieras qué pocas cosas me importan, y de ellas, que pocas lograré! Mientras caminas, me detengo; y por no pensar en el futuro, me refugio en el pasado. Es, ya lo sé, una renunciación. De todos modos, entre los dos formaríamos un ser completo. A mi me falta la ilusión; a ti, el recuerdo.





viernes, 2 de agosto de 2019

Antonio Gamoneda

Antonio Gamoneda es un poeta español distinguido con el Premio Cervantes en el 2006, que nació el 30 de mayo de 1931 en Oviedo (Asturias).






Acerqué mis labios a tus manos
y tu piel tenía la suavidad de los sueños.
Algo semejante a la eternidad
rozó un instante mis labios.




domingo, 3 de junio de 2018

Camilo José Cela

Camilo José Cela Trulock fue un escritor español, académico de la Real Academia Española, Premio Nobel de Literatura y Premio Cervantes, que nació el 11 de mayo de 1916 en Iria Flavia (A Coruña, Galicia) y falleció el 17 de enero de 2002 en Madrid.






No usemos la lengua para la guerra,
y menos para la guerra de las lenguas,
sino para la paz, y sobre todo
para la paz entre las lenguas.



El humor es la gran coraza con la que uno se defiende en este valle de lágrimas




lunes, 20 de junio de 2016

José Manuel Caballero Bonald

José Manuel Caballero Bonald fue un escritor, poeta, narrador y ensayista español que nació en Jerez de la Frontera (Cádiz) el 11 de noviembre de 1926 y falleció el 9 de mayo de 2021 en Madrid. Tenía una voz literaria  profundamente personal, marcada por un lenguaje exuberante, reflexivo y cargado de resonancias poéticas. Sus textos son un viaje constante entre la precisión de la palabra y la exploración de los significados ocultos en la experiencia humana. Caballero Bonald no solo escribía, sino que desplegaba una sinfonía de sonidos y metáforas que convertía lo cotidiano en algo trascendente.
su obra se caracteriza por un estilo barroco y a menudo denso donde las imágenes brotan con una vitalidad inusitada y donde la complejidad emocional se desvela a través de un ritmo medido y de un uso caso musical de la lengua. Era un maestro en entrelazar la memoria personal con la memoria colectiva, tejiendo el pasado y el presente de manera que siempre parecían estar al borde de colapsar en un espacio de incertidumbre.
En su poesía, la introspección y el cuestionamiento del mundo y de uno mismo son constantes. Caballero Bonald utilizaba la palabra para resistir, para no conformarse con las verdades aceptadas, y en ese proceso, transformaba el lenguaje en un campo de batalla en el que cada frase parecía librar una lucha entre la certeza y la duda.
Su prosa es un reflejo de su visión crítica del mundo, donde el exilio, la soledad y la rebeldía son temas recurrentes pero tratados con una belleza inquietante, rica en matices y sutilezas. No se trata de una literartura complaciente, sino una que desafía al lectora detenerse, a leer con lentitud, a saborear cada frase como si estuvieras descifrando un enigma.
En 2012, José Manuel Caballero Bonald fue galardonado con el Premio Cervantes, el más alto reconocimiento de las letras hispánicas, como un acto de justicia poética que coronaba una trayectoria literaria marcada por la insubordinación creativa y el rigor intelectual. Este premio no solo honraba su maestría con la palabra, sino también su obstinada lucha contra el olvido y la desmemoria, esa tarea incesante de hacer del lenguaje un refugio contra las sombras del tiempo. Con este galardón, Caballero Bonald fue consagrado como uno de los grandes arquitectos de la lengua española, alguien capaz de entrelazar el verso y la prosa con la misma intensidad, creando un legado que sigue resonando con la vibración del misterio y la belleza indómita.
El lenguaje de Caballero Bonald es un canto a la riqueza expresiva del castellano, una búsqueda incesante por encontrar la verdad a través de la palabra, pero sin olvidar que esa verdad es siempre esquiva, siempre cambiante.







ESPERA

Y tú me dices
que tienes los pechos rendidos de esperarme,
que te duelen los ojos de estar siempre vacíos de mi cuerpo,
que has perdido hasta el tacto de tus manos
de palpar esta ausencia por el aire,
que olvidas el tamaño caliente de mi boca.

Y tu me lo dices que sabes
que me hice sangre en las palabras de repetir tu nombre,
de lastimar mis labios con la sed de tenerte,
de darle a mi memoria, registrándola a ciegas,
una nueva manera de rescatarte en vano
desde la soledad en la que tú me gritas
que sigues esperándome.

Y tú me o dices que están tan hecha
a esta deshabitada cerrazón de la carne
que apenas si tu sombra se delata,
que apenas si eres cierta
en esta oscuridad que la distancia pone
entre tu cuerpo y el mío.




sábado, 26 de septiembre de 2015

Dulce María Loynaz

Dulce María Loynaz Muñoz fue una escritora cubana que nació en La Habana el 10 de diciembre de 1902 y falleció en La Habana el 27 de abril de 1997. Recibió el premio Miguel de Cervantes en 1992.






Hay algo muy sutil y muy hondo
en volverse a mirar el camino andado... 
El camino en donde, sin dejar huella,
se dejó la vida entera.





Llévame a tu corazón, que peso poco
y no tengo otra almohada ni otro sueño.





Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra...
Si me quieres, quiéreme negra y blanca.
Y gris, verde, y rubia, y morena...
quiéreme día, quiéreme noche...
¡Y madrugada en la ventana abierta!...
Si me quieres, no me recortes:
¡Quiéreme toda...o no me quieras!




Amor es desenredar marañas
de caminos en la tiniebla.



Siempre, amor...