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domingo, 11 de mayo de 2025

Clara Zetkin


Hay nombres que la historia ha intentado arrinconar, mujeres incómodas para los discursos dominantes y Clara Zetkin, maestra, periodista y política alemana, es una de ellas.
Nació en Wiederau, Sajonia, el 5 de julio de 1857, en una familia sencilla y progresista. Su madre, una maestra influenciada por las ideas liberales, fue probablemente la primera en despertar su conciencia crítica y Clara entendió desde joven que ser mujer significaba vivir en una desigualdad estructural y en un contexto en el que a las mujeres se les prohibía militar políticamente, Clara desafió la norma con determinación. Fue perseguida, vigilada, obligada al exilio, pero nunca se calló. Desde sus primeros escritos hasta sus últimos discursos, defendió siempre que la lucha por los derechos de las mujeres debía estar en el centro de cualquier proyecto transformador.
Se unió al Partido Socialdemócrata de Alemania en 1878 y debido a las leyes antisocialistas de la época, tuvo que exiliarse en Suiza y Francia y durante su estancia en París, estableció vínculos con figuras destacadas del socialismo europeo, como Louise Michel y las hijas de Karl Marx.
A su regreso a Alemania en 1891 asumió la dirección del periódico "Die Gleichheit" ("La Igualdad"), órgano del movimiento femenino del Partido Socialdemócrata, que editó hasta 1917 y bajo su liderazgo, la publicación se convirtió en una herramienta fundamental para la concienciación y organización de las mujeres trabajadoras. En sus páginas defendió el derecho al voto, al trabajo digno, a la educación, a la maternidad protegida y a la libertad de pensamiento, hablando de los derechos de las mujeres no como una concesión, sino como una deuda histórica.
Uno de sus mayores legados fue impulsar en 1910, durante la Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague, la propuesta de establecer un Día Internacional de la Mujer. La fecha elegida fue el 8 de marzo, en conmemoración de las trabajadoras textiles que se habían manifestado años antes en Estados Unidos. La propuesta fue aprobada por unanimidad y el primer Día Internacional de la Mujer se celebró el 19 de marzo de 1911 en varios países europeos.


Su activismo feminista fue inseparable de su compromiso con la clase trabajadora... sabía que las mujeres, por el hecho de serlo, sufrían una opresión específica, y que su emancipación no vendría de la mano de otros, sino de su propia organización y conciencia. Exigía espacios propios para las mujeres dentro de los movimientos sociales, y criticaba abiertamente el machismo de sus compañeros de militancia. No dudó en señalar que una revolución que no incluyera a las mujeres no era una verdadera revolución.
Durante la Primera Guerra Mundial, se opuso firmemente al conflicto, organizando en 1915 una conferencia internacional de mujeres socialistas contra la guerra en Berna y fue arrestada varias veces por sus actividades pacifistas. En 1919, participó en la fundación del Partido Comunista de Alemania (KPD) y fue elegida diputada en el Reichstag, cargo que ocupó hasta 1933.
En 1919, con la creación de la República de Weimar, Clara Zetkin fue elegida diputada. Desde el Parlamento alemán denunció el fascismo que ya asomaba su rostro y defendió con firmeza el derecho al aborto, la protección de las madres, la educación para todas y la necesidad de políticas públicas con perspectiva de género.
En agosto de 1932, como diputada de mayor edad, presidió la sesión inaugural del Reichstag y pronunció un discurso enérgico contra el ascenso del nazismo. Tras la llegada de Hitler al poder en 1933, se exilió en la Unión Soviética, donde falleció el 20 de junio de ese mismo año, siendo enterrada en la Necrópolis de la Muralla del Kremlin en Moscú.
Clara Zetkin será siempre recordada como una pionera del feminismo y una incansable defensora de los derechos de las mujeres trabajadoras y hoy, cuando tantas conquistas parecen tambalearse, su voz resuena con más fuerza que nunca.




Todas las mujeres, sea cual sea su posición, deberían exigir igualdad como medio para alcanzar una vida más libre.




domingo, 16 de marzo de 2025

Victoria Kent


Victoria Kent fue una mujer adelantada a su tiempo que luchó incansablemente por los derechos de las mujeres y por la justicia social en un periodo de profundos cambios en España. Abogada y política, su papel en la Segunda República fue clave en la defensa de las reformas penitenciarias y en la consolidación de los derechos de la mujer, aunque también se vio envuelta en la histórica disputa con Clara Campoamor sobre el sufragio femenino. Su vida estuvo marcada por la convicción de que la educación y la reforma social eran esenciales para construir una sociedad más igualitaria.
Nació en Málaga, aunque la fecha exacta de su nacimiento ha sido objeto de debate ya que en su acta de nacimiento figura el 6 de marzo de 1892, aunque ella misma modificó este dato en diferentes documentos. Fue criada en una familia con valores liberales y tuvo el privilegio de recibir una educación formal. Sus padres le permitieron estudiar Magisterio en Málaga y en 1917 se trasladó a Madrid para continuar su formación en el Instituto Cardenal Cisneros y en la Universidad Central de Madrid, donde estudió Derecho.
En un mundo dominado por hombres, fue la primera mujer en colegiarse como abogada en el Colegio de Abogados de Madrid en 1925 y la primera en ejercer como abogada ante un tribunal militar en 1931. Estas logros no fueron fáciles ya que vivía en una época de gran resistencia a la presencia femenina en la vida pública, pero su talento y determinación la hicieron destacar rápidamente.
Se afilió al Partido Republicano Radical Socialista y en 1931 fue elegida diputada por la conjunción republicano-socialista. Fue una de las tres mujeres que ocuparon un escaño en las Cortes de la Segunda República, junto a Clara Campoamor y Margarita Nelken.
Desde su escaño, trabajó activamente por la reforma penitenciaria, convencida de que las cárceles debían ser espacios de reinserción y no de castigo. En abril de 1931, el Gobierno provisional de la República la nombró directora general de Prisiones, un cargo desde el que impulsó numerosas reformas con el objetivo de humanizar el sistema penitenciario español. Entre sus medidas más destacadas se encuentran la mejora de la alimentación de los presos, la ampliación de permisos por razones familiares, la eliminación de los grilletes y la creación de un cuerpo femenino de funcionarias de prisiones. También impulsó la construcción de la Cárcel de Mujeres de Ventas en Madrid, concebida sin celdas de castigo y con una perspectiva de rehabilitación.
Sin embargo su labor al frente de la Dirección General de Prisiones no estuvo exenta de críticas. La derecha y parte de la prensa la atacaron por las reformas que implementó, especialmente tras varias fugas de presos en diferentes cárceles del país. Estos ataques terminaron por obligarla a dimitir en 1932.


Uno de los episodios más polémicos de su carrera fue su oposición al sufragio femenino en las Cortes de 1931. A pesar de ser feminista y defensora de los derechos de las mujeres, Kent consideraba que la mayoría de las españolas de la época no estaban suficientemente preparadas para votar de manera independiente ya que estaban fuertemente influenciadas por la Iglesia y sectores conservadores y temía que el voto femenino beneficiara a la derecha y perjudicara a la República.
Este momento le llevó a chocar frontalmente con Clara Campoamor, quien defendió el derecho al voto sin condiciones. Finalmente, Campoamor logró su objetivo y en las elecciones de 1933 las mujeres pudieron votar por primera vez en España.
El enfrentamiento con Campoamor afectó a la popularidad de Kent y en 1933 no logró ser reelegida como diputada, sin embargo, en 1936 volvió al Congreso con el Frente Popular, representando a Jaén dentro de Izquierda Republicana, pero a pesar de ello, nunca cambió su postura respecto al voto femenino y siguió defendiendo su postura hasta los años 80.
La Guerra Civil española marcó un punto de inflexión en su vida. Como muchas otras figuras republicanas, Victoria Kent tuvo que exiliarse. Pasó por Francia, donde colaboró en la protección de exiliados españoles, pero tras la ocupación nazi tuvo que huir nuevamente. Vivió un tiempo en México y finalmente se estableció en Nueva York, donde permaneció hasta su muerte el 25 de septiembre de 1987.
Durante su exilio, siguió trabajando por la causa republicana y por la defensa de los derechos humanos. Fundó y dirigió la revista "Ibérica", una publicación en la que abordaba la situación de España y denunciaba la dictadura franquista. Su compromiso con la justicia y la democracia nunca decayó, aunque su vida quedó marcada por el dolor del destierro y la imposibilidad de regresar a su país.
Victoria Kent fue una mujer valiente, inteligente y comprometida con su tiempo. Su trayectoria como abogada, política y activista la convierte en una de las figuras clave del feminismo y del progresismo en España. Aunque su postura sobre el sufragio femenino generó controversia, su contribución a la mejora de las condiciones de vida de las mujeres y de los sectores más desfavorecidos es innegable.
En un mundo en el que las mujeres tenían un papel secundario, ella logró hacerse un hueco en la política y en la justicia. Su lucha por la dignidad de los presos, su trabajo incansable en la Segunda República y su defensa de los derechos humanos durante el exilio la convierten en una figura fundamental de la historia de España.






Lo humano, que es tan grande como el universo y tan pequeño como sus componentes


sábado, 14 de diciembre de 2024

Irene Montero

Irene Montero, nacida el 13 de febrero de 1988 en el barrio madrileño de Moratalaz, es una política y feminista española comprometida con la igualdad de género y la justicia social. Tras estudiar Psicología y especializarse en inclusión social, inició su activismo en movimientos estudiantiles. En 2014 se unió a Podemos, destacando rápidamente por su capacidad de liderazgo, y en 2015 fue elegida diputada.
En 2020 es nombrada Ministra de Igualdad, liderando iniciativas como la ley del "solo sí es sí". A pesar de las controversias, ha mantenido su firmeza en la defensa de los derechos de las mujeres y colectivos vulnerables. En lo personal, es madre de tres hijos junto a Pablo Iglesias y ha mostrado cercanía al hablar de la conciliación entre su vida familiar y profesional. Montero sigue siendo una figura clave en la política española, inspirando a quienes buscan un mundo más justo.







La valentía se demuestra cuando es difícil ser valiente.

"Algo habremos hecho".



¿A quién le beneficia cuestionar el derecho a la educación sexual? A los agresores, a los machistas, a los cómplices, que quieren que los niños no tengan estrategias para identificarlas cuando se producen.

"Algo habremos hecho".





lunes, 6 de abril de 2020

Hannah Arendt

Hannah Arendt fue una filósofa y teórica política alemana, posteriormente nacionalizada estadounidense, de origen judío que nació el 14 de octubre de 1906 en Linden-Limmer (Hannover) y falleció el 4 de diciembre de 1975 en Nueva York (Estados Unidos).







Ninguna causa nos queda sino la más antigua de todas, la causa de la libertad frente a la tiranía.



La muerte de la empatía humana es uno de los primeros y más reveladores signos de una cultura a punto de caer en la barbarie.



Mentir constantemente no tiene como objetivo hacer que la gente crea una mentira, sino garantizar que nadie crea en nada. Un pueblo que ya no distingue entre la verdad y la mentira no puede distinguir entre el bien y el mal: un pueblo privado del poder de pensar.



Cuando todo el mundo miente constantemente, el resultado no es que se crean estas mentiras, sino que ya nadie cree en nada. Un pueblo que ya no puede creer en nada no puede formarse una opinión. No sólo está privado de su capacidad de actuar, sino también de su capacidad para pensar y juzgar. Y con gente así, puedes hacer lo que quieras.





lunes, 23 de diciembre de 2019

Laura Esquivel

Laura Esquivel es una escritora y política mexicana que nació el 30 de septiembre de 1950 en Cuauhtémoc (Ciudad de México).






Cada vez soy más consciente de que uno se convierte en lo que mira, en lo que recuerda, en lo que anhela, en lo que transmite. El futuro comienza hoy y depende de lo que elijo ver, de lo que me permito decir, de lo que quiero recordar y de lo que decido amar.




domingo, 29 de septiembre de 2019

Eleanor Roosevelt

Anna Eleanor Roosevelt fue una escritora y política estadounidense que nació el 11 de octubre de 1884 en Nueva York y falleció el 7 de noviembre de 1962.
Presidió la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y fue primera dama del país al estar casada con el Presidente de los Estados Unidos Franklin Delano Roosevelt.





Ganamos fuerza, coraje y confianza por cada experiencia en la que realmente nos paramos a mirar al miedo a la cara.




domingo, 24 de febrero de 2019

Natalia Ginzburg

Natalia Levi, conocida como Natalia Ginzburg por el apellido de su primer marido, fue una novelista, ensayista, dramaturga y política italiana que nació el 14 de julio de 1916 en Palermo (Italia) y falleció el 7 de octubre de 1991 en Roma (Italia).







Por lo que respecta a la educación de los hijos, creo que no hay que enseñarles las pequeñas virtudes, sino las grandes. No el ahorro, sino la generosidad y la indiferencia hacia el dinero; no la prudencia, sino el coraje y el desprecio por el peligro; no la astucia, sino la franqueza y el amor por la verdad; no la diplomacia, sino el amor al prójimo y la abnegación; no el deseo del éxito, sino el deseo de ser y de saber.



En un mismo país hay dos mundos,
el primero, cada vez más pequeño y más rico,
y el tercero, cada vez más pobre y numeroso.







martes, 22 de enero de 2019

Angela Davis

Angela Yvonne Davis es una filósofa, política, activista afroamericana, feminista y profesora que nació el 26 de enero de 1944 en Birmingham (Alabama, Estados Unidos). Nació en pleno corazón del sur segregacionista de Estados Unidos y creció en un barrio donde las bombas lanzadas por el Ku Klux Klan eran frecuentes y donde las familias negras vivían amenazadas solo por atreverse a aspirar a una vida digna. Su infancia estuvo marcada por la violencia racista y por una conciencia muy temprana de que ser mujer, negra y pobre era una combinación peligrosa y su madre, profesora y activista en la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP), fue una de sus primeras referentes.
Desde joven, Angela tuvo acceso a una educación que no era común para muchas niñas negras de su época y estudió en escuelas progresistas, leyó mucho, además de viajar en su juventud a Europa para profundizar en filosofía. Estudió en Alemania, donde entró en contacto con el pensamiento marxista y luego volvió a Estados Unidos con una formación política y académica muy sólida. A finales de los años 60, se convirtió en profesora de filosofía en la Universidad de California en Los Ángeles, pero no tardó en ser despedida por su militancia comunista. En esa época, Davis ya era miembro del Partido Comunista y se había acercado también a los Panteras Negras, aunque nunca formó parte oficial del grupo.


El momento que la convirtió en figura internacional fue su detención en 1970, acusada falsamente de haber participado en un intento de fuga en el que murieron un juez y varios miembros del tribunal. El arma utilizada en el crimen estaba registrada a su nombre, pero Davis no estaba presente durante los hechos. A pesar de ello, fue arrestada, encarcelada y llevada a juicio en uno de los procesos más politizados del siglo XX. Pasó más de un año en prisión preventiva. Durante ese tiempo, se convirtió en un símbolo de la resistencia política. El lema “Free Angela” dio la vuelta al mundo, con movilizaciones en su apoyo en numerosos países y finalmente, fue absuelta en 1972. Su absolución fue una victoria para los movimientos sociales y para quienes luchaban contra un sistema judicial profundamente racista.
Angela Davis nunca se limitó a defenderse a sí misma sino que usó su experiencia en prisión para denunciar el sistema carcelario estadounidense, uno de los más crueles y deshumanizantes del mundo. Desde entonces, ha dedicado gran parte de su vida a la crítica de lo que ella llama el “complejo industrial carcelario”, es decir, la red de intereses económicos y políticos que sostiene la existencia de millones de personas encarceladas, muchas de ellas negras, latinas, pobres y mujeres. Su feminismo es profundamente abolicionista y cree en un mundo sin prisiones y sin violencia estatal, donde los conflictos se resuelvan con justicia restaurativa y no con castigos inhumanos.
A lo largo de las décadas, Angela Davis ha denunciado que el feminismo blanco tradicional ha ignorado sistemáticamente la experiencia de las mujeres negras, indígenas y pobres y ha sido una de las voces más firmes en exigir un feminismo interseccional, que entienda que las opresiones no actúan de forma separada, sino entrelazadas porque no es lo mismo ser mujer blanca de clase media que ser mujer negra, lesbiana, migrante o trans. El feminismo, para ella, tiene que ser una herramienta de liberación colectiva y sobre todo, radical... es decir, que vaya a la raíz de los problemas.
Angela Davis también ha sido una voz fundamental en la visibilidad de las mujeres lesbianas dentro del feminismo y aunque durante mucho tiempo no habló públicamente sobre su orientación sexual, en los años noventa empezó a hacerlo abiertamente. Esta parte de su identidad fue objeto de silencios e invisibilización pero Davis siempre ha defendido que el feminismo debe abrazar todas las luchas por la dignidad y contra la discriminación, incluidas a las que se enfrentan las personas LGTBIQ+.
En los últimos años, su pensamiento ha recobrado fuerza entre las nuevas generaciones y su imagen ha vuelto a ocupar pancartas, murales, portadas de libros y su voz se ha escuchado en protestas contra la violencia policial, en movimientos como Black Lives Matter, en debates sobre justicia reproductiva y derechos laborales. Angela Davis no ha dejado de hablar, de escribir, de enseñar y sus conferencias siguen siendo espacios de reflexión crítica y de esperanza.
Siempre ha sido muy clara al señalar que el camino hacia la justicia es largo, difícil y lleno de contradicciones y cree en el poder de las alianzas, en la necesidad de que el feminismo dialogue con otras causas, y sobre todo, en la posibilidad de transformar el mundo desde abajo.
Angela Davis es una de esas mujeres que no pueden explicarse sin hablar de lucha... lucha constante, comprometida, sin descanso. Su nombre ha estado ligado a la resistencia, al feminismo, al antirracismo y a una idea de justicia que incomoda al poder. Hablar de ella es hablar de una vida entera dedicada a visibilizar las opresiones estructurales, especialmente aquellas que recaen sobre las mujeres negras, las personas presas y las clases populares, y su historia es la de alguien que no se quedó callada, incluso cuando hacerlo habría sido más fácil, más cómodo o menos peligroso.







No estoy aceptando las cosas que no puedo cambiar,
estoy cambiando las cosas que no puedo aceptar.



Las mujeres siempre han sido la columna vertebral del movimiento de justicia social.



El feminismo es el arma más potente para luchar contra el racismo y el fascismo.





viernes, 21 de abril de 2017

Beatriz Gimeno

Beatriz Gimeno Reinoso es una política y activista española en favor de los derechos LGBT, que nació el 9 de mayo de 1962 en Madrid.






No te vayas aún, no te levantes,
no me quites el peso de tu vientre,
no te lleves el roce de tu mano
ni me arranques tu risa, ni apartes tu mirada.




martes, 4 de abril de 2017

Clara Campoamor


En la historia de España, hay nombres que resuenan con fuerza por su lucha incansable y determinación en pro de la justicia y de la igualdad. Uno de esos nombres es el de Clara Campoamor, cuya vida y legado son un testimonio del poder de convicción y la importancia de la perseverancia en la búsqueda de la igualdad de derechos.
Clara Campoamor Rodríguez fue una política española que nació el 12 de febrero de 1888 en Madrid, en el seno de una familia humilde. Desde temprana edad, Clara mostró un profundo interés por el conocimiento y una gran capacidad de resiliencia. Su madre, costurera, y su padre, contable, inculcaron ella valores de trabajo duro y honestidad. La muerte prematura de su padre obligó a Clara a trabajar desde muy joven para ayudar a sostener a su familia obligándola a dejar sus primeros estudios.
Tras trabajar en varios oficios, incluidos el de telefonista y funcionaria del Ministerio de Instrucción Pública, Clara decidió seguir su pasión por la ley y a la edad de 32 años, se matriculó en la Facultad de Derecho de la Universidad de Madrid y se graduó en 1924, convirtiéndose en una de las pocas abogadas en una época dominada por hombres.
La carrera de Clara Campoamor en derecho la llevó rápidamente al ámbito político y en 1931, tras la proclamación de la Segunda República, Clara decidió postularse para las elecciones generales como candidata del Partido Radical, convirtiéndose en una de las pocas mujeres en formar parte del Congreso de los Diputados en aquel entonces. Desde su posición comenzó a abogar fervientemente por los derechos de las mujeres y la igualdad de género.
El logro más destacado y por el cual Clara Campoamor es más recordada en su lucha incansable por el derecho al voto de las mujeres. En una época en la que la sociedad española era profundamente patriarcal y conservadora, Clara se enfrentó a una enorme oposición, incluso dentro de su propio partido. Argumentaba que negar el voto a las mujeres era una injusticia que debía ser corregida, y su elocuencia y determinación la llevarona  convertirse en la principal defensora del sufragio femenino.
Sus discursos apasionados y basados en principios de igualdad y justicia, finalmente la llevaron a conseguir la aprobación del sufragio femenino el 1 de octubre de 1931 y las mujeres españolas votaron por primera vez en las elecciones generales de 1933.
Además de su lucha por el voto femenino, Campoamor estuvo también muy implicada en la elaboración de la Ley de divorcio en 1932, y defendió en el Congreso el abolicionismo de la prostitución como una forma de garantizar la igualdad entre hombres y mujeres.
La victoria del sufragio femenino no fue el final de las luchas de Clara. La polarización política y el advenimiento de la Guerra Civil Española en 1936 la obligaron a exiliarse. Durante su exilio, que la llevó a países como Francia, Argentina y Suiza, Clara continuó escribiendo y defendiendo los derechos humanos y la democracia.
A pesar de sus inmensos logros, Clara Campoamor se enfrentó a una vida llena de desafíos personales y profesionales. Nunca dejó de abogar por la justicia y la igualdad. incluso cuando su propia vida estaba en peligro. Regresó a España brevemente después de la Segunda Guerra Mundial, pero la dictadura de Franco la obligó a vivir el resto de sus días en el exilio, falleciendo el 30 de abril de 1972 en Lausana (Suiza), sin haber podido ver el reconocimiento total de su legado en su país natal. Sus cenizas se encuentran enterradas en el cementerio de Polloe en San Sebastián.
Hoy en día, el nombre de Clara Campoamor es sinónimo de lucha por la igualdad de género y los derechos humanos. Su legado perdura en las leyes que ella ayudó a establecer y en la inspiración que brinda a generaciones de mujeres y hombres que continúan luchando por la justicia y la igualdad. Las calles, colegios y asociaciones que llevan su nombre son el testimonio de su impacto duradero.
Su historia es un recordatorio de que los derechos que hoy damos por sentados fueron ganados a través de las luchas y sacrificios de personas como Clara Campoamor.






República, república siempre,
la forma de gobierno más conforme
con la evolución natural de los pueblos.




La libertad se aprende ejerciéndola.




La mujer no se resigna, se revela, se revuelve siempre, y cuando todo parece perdido, cree en lo inesperado, cree en el milagro. Digámoslo concretamente: cree en sí misma.




domingo, 3 de abril de 2016

Dolores Ibárruri

Dolores Ibárruri Gómez, conocida como La Pasionaria, fue una activista y dirigente política española en la Segunda República y en la Guerra Civil, dirigente del Partido Comunista de España, y luchadora por los derechos de las mujeres, que nació en Gallarta (Bizkaia) el 9 de diciembre de 1895 y falleció en Madrid el 12 de noviembre de 1989.








El mejor guerrero no es el que triunfa siempre,
sino el que vuelve sin miedo a la batalla.



Un día, me falló quien menos me imaginaba
y entendí que las palabras hay que cumplirlas
y de los actos hay que hacerse cargo.




viernes, 18 de septiembre de 2015

Carmen Naranjo

Carmen Naranjo Coto fue una figura costarricense reconocida tanto por sus logros literarios como por su trabajo en el sector público, que nació en Cartago (Costa Rica) el 30 de enero de 1928 y falleció el 4 de enero de 2012. Es conocida por su extensa obra literaria en las áreas de la poesía, ensayo, narrativa y teatro, así como por sus cargos políticos como embajadora en Israel (1972-1974), Ministerio de Cultura de Costa Rica (1974-1976), directora de la Editorial Universitaria Centroamericana (EDUCA) y el Fondo de las Naciones Unidas para la infancia (UNICEF) a lo largo de América Central y México (1976-1980). Esta combinación de actividad cultural y política le dio una voz fuerte en la defensa y promoción de los derechos de las mujeres costarricenses.









Me importa una cama, me importa un techo,
un pan, un amor para ese todos
que los políticos disuelven en unos cuantos. 





Hay algo de mi sombra en tu sombra,
hay algo de mi sueño en tu sueño,
hay algo de mi frío en tu invierno.




Una poesía es poesía
si agregas algo,
si inventas una palabra,
si cantas en tu corazón,
si mueve tus manos
si crece en tu alma.




Mis palabras son vientos oscuros
que arrasan páginas y llantos
donde la luz no llega.




En un mar de insinuaciones
nos perdemos en comas bulliciosas
comas que evaden nieblas
frente a tu firme deseo,
desvestir transparencias.




¿Decime si podés decirme dónde crece la luz
que sólo noche me amanece en el alma?