viernes, 18 de agosto de 2023

Margarita Manso








Las Sinsombrero fueron un grupo de mujeres de espíritu libre, inteligentes, creativas, artistas e intelectuales que intentaron quitarse el corsé de la censura y el machismo desfasado y recalcitrante de la sociedad en la que vivían, la cual pretendía que la sociedad en general y las mujeres en particular (nada nuevo que no estemos reviviendo hoy en día) llevasen una vida triste, gris, sombría y a poder ser en silencio.

Estas mujeres fueron relegadas al olvido en los libros de historia y de texto, borrando su herencia artística y su lucha por conseguir un cambio en la cultura, en los derechos y en la justicia de España.

Afortunadamente las estamos volviendo a recuperar para darles el sitio que siempre han merecido y entre estas mujeres estaba Margarita Manso, pintora vallisoletana que nació el 26 de noviembre de 1908, perteneciente a la llamada Generación del 27.

Siendo muy pequeña, se quedó sin su padre, hecho que la marcará toda la vida, ya que ello conllevó a que su madre, lejos de volver a casarse para que su nuevo marido se encargarse de mantenerla a ella y a sus hijas, monta un taller de costura y se convierte en un ejemplo para Margarita de mujer independiente y autónoma.

Estudiante de arte y cosmopolita, ingresó como estudiante en la Academia de San Fernando en Madrid, donde tuvo como profesor a Julio Romero de Torres y allí conoció a Maruja Mallo y a Salvador Dalí, quien le presentó a Federico García Lorca. Su amistad fue tan profunda que aparte de ser confidentes, Federico le dedicó el poema Muerto de amor del Romancero gitano y su muerte supuso un durísimo golpe para la pintora española.

EL PANTEÓN DE HOJALATA
(su obra más reconocida)

Se casó por vez primera en 1933 con el pintor malagueño Alfonso Ponce de León, que aunque no tenían las mismas ideas políticas (él era un reconocido falangista) fue su gran amor, su inspiración y musa de muchas de sus pinturas, pero la felicidad le duró poco ya que en 1936 la vida de Ponce de León le es arrebatada al inicio de la Guerra Civil Española y Margarita cae en una profunda depresión, ya que con la muerte de su marido, muere también una parte de ella, por lo que decide huir a Italia durante un año, regresando en 1937 nuevamente a España, donde se dedicó a ilustrar carteles para obras de teatro.

Tristemente hay muy pocos registros de sus trabajos artísticos que fueron inspirados por el movimiento surrealista de Dalí y el estallido de la Guerra Civil significó la desaparición de la gran mayoría de sus obras.

LA CAMPESINA

En 1940 se casa con el doctor Enrique Conde Gargollo, afín a la dictadura de Franco con quien tiene tres hijos y quien termina de sepultar completamente a la mujer libre, alegre, intensa y audaz, renunciando por completo a su pasado, convirtiéndose en una mujer gris al igual que la España franquista en la que vivía.

Falleció muy joven, el 28 de marzo de 1960 en Madrid, con tan solo 51 años, y se fue ocultando a su círculo más cercano su verdadera identidad, su verdadera forma de ser, de sentir y de pensar, se fue sin que llegasen a conocer a la mujer artista, misteriosa, transgresora, osada, atrevida y valiente que fue Margarita.

Se fue una mujer desconocida a la que las sombras y el silencio desdibujaron la realidad de su personalidad, se fue una mujer obviada e invisibilizada por la historia y el arte relegándola al papel de musa y anulando su faceta artística, se fue una mujer extraordinaria, provocadora, inquietante, que luchó contra la desesperanza ansiando su libertad, la libertad de sus pensamientos, por eso se quitó el sombrero, para que las ideas fluyesen sin límites, volasen a todos los rincones y no se quedasen encarceladas en el ostracismo más absoluto que se vive en las dictaduras. 



2 comentarios:

  1. Interesante, nunca había escuchado de Las Sinsombrero. Aunque me quedé con una pregunta rondándome. Cómo una mujer como Margarita pudo enamorarse de su segundo esposo (aunque para el amor no haya lógica) porque las personas buscan en la pareja el poder compartir con ellas su esencia, aunque no sean opuestas, pero Margarita escondió su esencia con este señor, bueno no todo tiene explicación... Gracias por la nota, bendiciones!

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    1. Hola... gracias por tus palabras, por tus comentarios y por dedicar un momentito de tu tiempo a dejarlos por escrito... Si, tienes razón, a veces es incomprensible cómo podemos actuar en algunas situaciones de la vida, cómo una mujer como Margarita Manso pudo terminar sus días con alguien tan lejano a su forma de pensar, de sentir y de vivir, pero en el momento que se casa con Enrique Conde, ella estaba completamente destrozada, rota de dolor y desde mi opinión sin fuerzas y sin ganas de nada. Terminó casándose por segunda vez sin ilusión alguna y desde mi punto de vista aceptando tristemente lo que "se esperaba de ella" y eso le hizo convertirse en su etapa final en una mujer triste, gris, apagada, ocultando a su nuevo entorno su pasado, con quien se relacionaba y quién era ella verdaderamente. Se desdibujó y se difumino con este matrimonio la esencia de una mujer moderna, transgresora, vanguardista y de una mirada profunda que se quedó atrapada en un mundo que no supo vivir. Seguiré subiendo entradas del resto de las representantes de "Las Sinsombrero". Un abrazo

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