domingo, 3 de noviembre de 2013

Miquel Barceló

Miquel Barceló Artigues es un pintor español que nació en Felanitx (Mallorca) el 8 de enero de 1957. Su arte, una explosión de color y textura, es un viaje sensorial que invita a sumergirse en la esencia de la vida misma. Desde sus primeras pinceladas, Barceló ha desafiado las convenciones, convirtiendo el lienzo en un espacio donde la naturaleza y la imaginación se entrelazan en un abrazo vibrante.
Influenciado por su entorno mediterráneo, su obra refleja un profundo diálogo con el paisaje, la luz y la materia. Cada trazo es un susurro del mar, cada textura una reminiscencia de las rocas y la tierra que lo han inspirado. Su trabajo trasciende lo visual, evocando emociones y sensaciones que resuenan en el espectador.
Barceló es un explorador incansable, un alquimista de la forma y el color que no teme adentrarse en lo abstracto y lo figurativo. Su legado es un testimonio del poder del arte como medio de expresión y conexión, un recordatorio de que, en cada obra, hay una historia esperando ser descubierta, un universo de posibilidades que se despliega ante nosotros. En el lienzo de Miquel Barceló, la realidad se transforma en poesía, y la poesía se convierte en vida.








Todavía es posible imaginar
un mundo de campesinos sin señores.
Jamás, sin embargo, fue posible
imaginar un mundo de señores sin campesinos.
Desde siempre se sabe, pues, quien sobra.









martes, 17 de septiembre de 2013

Vicente Aleixandre

Vicente Pío Marcelino Cirilo Aleixandre y Merlo fue un poeta español de la llamada Generación del 27, que nació en Sevilla el 26 de abril de 1898 y falleció el 14 de diciembre de 1984 en Madrid.
Ganador del Premio Nobel de Literatura en 1977, es una figura importantísima de la poesía española del siglo XX.
Creció en Málaga, en un entorno familiar enriquecido por la cultura, donde su sensibilidad hacia la naturaleza floreció desde joven. La literatura lo atrajo como un imán, y aunque estudió Derecho y Comercio en Madrid, su corazón siempre latió por la poesía. Fue en la capital donde se unió a sus contemporáneos, jóvenes poetas que, como él, buscaban renovar la lírica española y romper con las cadenas de lo tradicional.
En 1925, un diagnóstico de tuberculosis lo llevó a un retiro forzado, convirtiendo su enfermedad en un crisol de creación. Durante esos momentos de convalecencia, su obra adquirió una nueva dimensión, impregnándose de una fragilidad y una melancolía que revelaban la esencia efímera de la vida y el sufrimiento humano.
A lo largo de los años, su poesía evolucionó desde formas más tradicionales hasta un estilo personal y experimental, donde el surrealismo y la introspección danzaban en armonía. A pesar de las sombras que arrojó la guerra civil y la opresión franquista, Aleixandre persistió en su misión de escribir, consolidándose como un pilar indiscutible de su generación.
Su legado literario perdura, un testimonio de su compromiso con la solidaridad y la justicia, capaz de capturar la complejidad de la experiencia humana. Vicente Aleixandre no es solo un poeta, sino un espejo que refleja la realidad y la transforma en arte. Su vida y su obra nos invitan a sentir el poder de la poesía, un faro que guía en tiempos oscuros. Para quienes buscan entender la profundidad de la existencia, las palabras de Aleixandre ofrecen un viaje inolvidable a través de las emociones y los pensamientos, un canto eterno a la humanidad.








Ser leal a si mismo es el único modo
de llegar a ser leal a los demás.




La poesía tiene que ser humana.
Si no es humana, no es poesía.



Se querían de día, playa que va creciendo,
ondas que por los pies acarician los muslos,
cuerpos que se levantan de la tierra y flotando...
Se querían de día, sobre el mar, bajo el cielo.

Mediodía perfecto, se querían tan íntimos,
mar altísimo y joven, intimidad extensa,
soledad de lo vivo, horizontes remotos
ligados como cuerpos en soledad cantando.

Amando. Se querían como la luna lúcida,
como ese mar redondo que se aplica a ese rostro,
dulce eclipse de agua, mejilla oscurecida,
donde los peces rojos van y vienen sin música.

Día, noche, ponientes, madrugadas, espacios,
ondas nuevas, antiguas, fugitivas, perpetuas,
mar o tierra, navío, lecho, pluma, cristal,
metal, música, labio, silencio, vegetal,
mundo, quietud, su forma. Se querían, sabedlo.





miércoles, 7 de agosto de 2013

Ambrose Bierce

Ambrose Gwinett Bierce fue un escritor, periodista y editorialista estadounidense, que nació en Meigs (Ohio, Estados Unidos) el 24 de junio de 1842 y falleció en 1914 en Chihuahua (México).
Apodado "Bitter Bierce" debido a su estilo sarcástico y mordaz, fue uno de los escritores más enigmáticos y controvertidos de la literatura estadounidense del siglo XIX. Es reconocido principalmente por su colección de cuentos cortos, especialmente aquellos que exploran el horror y la guerra y a pesar de ser un autor con un número relativamente modesto de publicaciones, su influencia en la literatura y su vida personal llena de misterio lo han convertido en una figura que se sigue recordando en el tiempo.
Ambrose Gwinnett Bierce fue el décimo de trece hijos en una familia sumamente religiosa y su padre, granjero de origen humilde, inculcó en sus hijos un amor por la literatura aunque la vida en la granja era ardua y austera. Con 19 años se unió al ejército al inicio de la Guerra Civil estadounidense, sirviendo en el 9º Regimiento de Voluntarios de Indiana y participó en varias batallas importantes, incluida la brutal batalla de Shiloh en 1862. La experiencia de la guerra lo marcó profundamente y, los horrores que presenció se reflejan en gran parte de su obra. Bierce fue herido en la cabeza durante la Batalla de Kennesaw Mountain en 1864, lo que lo dejó con secuelas físicas y psicológicas de por vida.
Después de la guerra, Bierce se trasladó a San Francisco donde comenzó su carrera como periodista y escritor, trabajando para varios periódicos y revistas, incluyendo The San Francisco Examiner, donde escribió una columna de opinión que se hizo famosa por su tono cínico y satírico. Durante este tiempo, también comenzó a publicar cuentos, muchos de los cuales estuvieron influenciados por sus experiencias en la Guerra Civil.
Su estilo narrativo se caracterizaba por la ironía, el humor negro y un enfoque en los aspectos más oscuros de la condición humana, y a través de sus cuentos, Bierce ofrecía una visión sombría del mundo, donde el destino y la muerte parecían ser las únicas certezas.
La vida de Bierce terminó tan enigmáticamente como su literatura, ya que en 1913, a la edad de 71 años, cansado de la vida en Estados Unidos viajó a México, que en ese momento estaba en plena revolución Mexicana, se unió a las fuerzas de Pancho Villa como observador. Después de enviar una última carta desde Chihuahua en diciembre de 1913 desapareció sin dejar rastro y su destino sigue siendo un misterio, alimentando la leyenda que rodea a su persona.
Ambrose Bierce dejó un legado literario que ha perdurado a través del tiempo, sus cuentos han sido antologizados innumerables veces y se consideran pioneros del género de terror psicológico. Escritores como H.P.Lovecraft y Stephen King han reconocido su influencia en sus propias obras.
Su mirada cínica hacia la vida, la muerte y la guerra, así como su capacidad para capturar la naturaleza humana en toda su crueldad y absurdidad, han asegurado su lugar como una de las voces más singulares y provocativas de la literatura estadounidense.
Ambrose Bierce fue un escritor que utilizó su prosa para desvelar las oscuras verdades de la existencia humana y a través de su humor negro, su crítica mordaz y su exploración del horror, ofreció una visión del mundo que sigue siendo inquietantemente relevante. Su desaparición misteriosa solo añadió una capa más a su ya fascinante mito, pero fue su pluma, afilada como un bisturí, la que realmente lo inmortalizó.







No hay nada nuevo bajo el sol,
pero cuantas cosas viejas hay que no conocemos.



Si deseas que tus sueños se hagan realidad, ¡Despierta!



Loco, adj. Dícese de quien está afectado de un alto nivel de independencia intelectual; del que no se conforma a las normas del pensamiento, lenguaje y acción que los conformantes han establecido observándose a sí mismos; del que no está de acuerdo con la mayoría; en suma, de todo lo que es inusitado.





La duda es la madre del descubrimiento.



Todos son locos, pero el que analiza su locura, es llamado filósofo.





domingo, 7 de julio de 2013

Carmen Jodra

Carmen Jodra Davó fue una poetisa española que dejó una profunda huella en el panorama literario, a pesar de su corta vida. Su voz poética es intensa, a veces desgarradora, y está cargada de un simbolismo oscuro que explora los rincones más profundos del alma humana. Licenciada en Filología Clásica por la Universidad Autónoma de Madrid, nació en Madrid el 27 de agosto de 1980 y falleció el 25 de julio de 2019.
Su poesía es como una danza entre lo erudito y lo visceral. Jodra no temía sumergirse en temas como la muerte, el deseo, la identidad y el dolor, enfrentándose a ellos con una madurez poética que evoca una belleza trágica. Sus versos a menudo revelan una lucha interna, una confrontación con los límites del ser, abordando temas como la incomodidad existencial, el paso del tiempo y el desencanto de la vida actual. En su obra, se percibe una sensibilidad muy particular hacia el sufrimiento, pero siempre con una claridad estilística impecable.
Debutó en el mundo literario cuando tenía solamente 19 años, recibiendo el Premio Hiperión de Poesía. Su poesía bebe de la tradición clásica, pero al mismo tiempo la subvierte, creando algo nuevo, lleno de contradicciones y de una intensidad emocional que no deja indiferente.
Desgraciadamente se fue demasiado pronto, con tan solo 39 años, dejando un legado literario que resuena con un eco profundo en las personas que nos hemos dejado atrapar por la cadencia de sus palabras. Su obra es un recordatorio de la fragilidad humana y la potencia de la expresión poética como medio para dar voz a las inquietudes más intrínsecas del ser.








La farandolina en la lejantaña de la montanía

El horimento bajo el firmazonte
Vicente HUIDROBO


¡Democrad! ¡Libertacia! ¡Puebla el vivo!
¡No dictaremos más admitidores!
Pro lometemos, samas y deñores,
nuestro satierno va a gobisfacerles.

Firmaremos la gaz, no habrá más perra,
zaperán juntos el queón y el lordero,
y quieto promerer y promero,
vamos a felicirles muy hacerles.

(Y el horizonte bajo el firmazonte,
o el firmazonte bajo el horimento
-ye ca no sé-, brillaba, grona y aro).

-Que se me raiga un cayo si les miento:
fumos soertes, y, mo lás importante,
iblasamos hiempre claro!




¿Cómo pude dudar? ¿Cómo he podido
vivir sin vida todos estos años?
Por evitarme daños, tuve daños,
y huyendo penas, penas me han venido.



Fatiga

Hay demasiadas cosas
de las que preocuparse,
siempre distintas, siempre imprescindibles,
y nunca se termina,
y apenas se respira... Y además
está el muchacho que jamás nos mira,
la chica que no sabe que la amamos
y Platón predicando represiones...
Y a esto le llaman vida...






martes, 2 de julio de 2013

Willy Brandt

Herbert Ernst Karl Frahm, más conocido como Willy Brandt nació el 18 de diciembre de 1913 en Lübeck, Alemania, y falleció el 8 de octubre de 1992 en Unkel, Alemania. Fue un hombre que, en tiempos difíciles, actuó como un puente. Fue el canciller de Alemania entre 1969 y 1974, y su influencia se extiende más allá de los años que ocupó ese cargo.
Su nombre está ligado a la Ostpolitik, una política que buscó abrir caminos con Europa del Este durante la Guerra Fría. Uno de sus gestos más significativos ocurrió en 1970, durante una visita a Varsovia. Se arrodilló frente al monumento a las víctimas del gueto judío como una forma de pedir perdón por los crímenes del nazismo, aunque él mismo había sido un opositor al régimen de Hitler.
También fue un líder que creyó en el diálogo como herramienta para sanar y avanzar. Consideraba esencial que Alemania se enfrentara a su pasado y extendiera la mano a sus vecinos. Por su labor en este sentido, recibió el Premio Nobel de la Paz en 1971. En un mundo dividido por muros, trabajó con determinación para construir puentes.
Su vida, sin embargo, no estuvo exenta de momentos difíciles. En 1974, renunció a su cargo como canciller tras un escándalo de espionaje en su entorno cercano.
Willy Brandt apostó por la reconciliación cuando el odio era la respuesta más sencilla. Su vida es un ejemplo del valor para saber enfrentarse al pasado y la necesidad de construir un futuro.








Las barreras mentales por lo general
perviven más tiempo que las del hormigón.




Permitir una injusticia significa
abrir el camino a todas las que siguen.






viernes, 21 de junio de 2013

Los límites son físicos las limitaciones mentales


En este mundo al que si no le sigues el ritmo
te pisan,
marca tu el tiempo de tus pisadas.
Camina, pasea, corre, pero hazlo como quieras.
Y si alguien te dice alguna vez que no puedes,
mírale a los ojos, de frente, sonríe y sigue adelante.
Los límites son físicos...
Las limitaciones mentales.









Haruki Murakami

Haruki Murakami es un escritor y traductor japonés nacido el 12 de enero de 1949 en Kioto, Japón. Creció en Kóbe en una familia ligada a la literatura japonesa. Influenciado desde joven por la cultura occidental, especialmente por la música y la literatura, estudió literatura y teatro griegos en la Universidad de Waseda, donde conoció a su esposa, Yoko. En 1974, abrió un bar de jazz en Tokio, Peter Cat, que regentó hasta 1981.
En 1986, vivió entre Europa y Estados Unidos, regresando a Japón en 1995 tras el terremoto de Kóbe y el ataque de gas sarín en Tokio. Murakami, además, es un apasionado del deporte y completó su primer ultramaratón en 1996. Su obra, marcada por una mezcla de influencias orientales y occidentales, lo ha consolidado como una figura clave en la literatura contemporánea.







Las heridas no siempre manan sangre.






Si tú me recuerdas, no me importa
que todos los demás me olviden.




Para las personas los recuerdos son el combustible
que les permite continuar viviendo.




Detrás de lo que creemos conocer de sobra
se esconde una cantidad
equivalente de desconocimiento.
La comprensión no es más
que un conjunto de equívocos.





Siempre es mejor que la gente hable cara a cara,
con el corazón en la mano.
De lo contrario acaban surgiendo malentendidos.
Y los malentendidos, ¿Sabe?,
son una fuente de infelicidad.




En este mundo existe un tipo de tristeza que no te permite verter lágrimas. Es una de esas cosas que no puedes explicar a nadie y, aunque pudieras, nadie te comprendería. Y esa tristeza, sin cambiar de forma, va acumulándose en silencio en tu corazón como la nieve durante una noche sin viento.





En ocasiones la música
tiene el poder de reavivar
los recuerdos con tal intensidad
que a uno hasta le duele el corazón.




En este mundo no hay nada tan cruel como la desolación de no desear nada.



Hay palabras que quedan para siempre en el corazón de las personas.